miércoles 30 de enero de 2008

A quién nos dirigimos


A cualquier persona interesada, sin ser necesariaa previa experiencia en danza. Se puede apuntar sola o en pareja.

Pensamos que bailar tango no es complicado, sino complejo. Requiere de tiempo, trabajo y muchas ganas. Si bien para el tango de escenario se requiere talento artístico, el tango social no requiere de un canon físico concreto, y los movimientos que se piden son suaves, y orgánicos.


Cualquier edad es buena para empezar. Aunque para sentirse identificado seguramente es necesario haber tenido ciertas vivencias, para comprender, para sentir la música, no es usual que lleguen menores de edad, por lo menos fuera de Buenos Aires. Ahora bien, una vez que se siente cierta curiosidad, cuanto antes se empiece mejor, pues se comenta entre milongueros, las lamentaciones de no haberlo descubierto antes.

Merece la pena probar! El tango es abandonado por aquellos principiantes que empezaron con expectativa de algo más pragmático, rápido y “simpático”; los que pretendían descubrir todos los secretos en dos días, y bailar en dos meses, se encuentran con la cara menos amable del tango: se ponen duros y no consiguen llegar a la fluidez del movimiento, las chicas/os les bailan a desgana… Sin embargo, los que pasan del primero o segundo año, y consiguen progresar, encuentran en el tango un sentimiento que ya no les abandonará fácilmente y seguirán viviendo la celebración de ir a la milonga como auténticos privilegiados, posiblemente para toda la vida.

Es para todas las culturas y nacionalidades, puesto que su lenguaje es universal, habla de emociones, también universales. Actualmente se baila en las ciudades importantes de todo el mundo, moviendo un gran número de seguidores, maestros, festivales, nuevas creaciones y posibilidades… Llegando a causar fascinación en ciudades como Tokio, Berlín, Helsinki o Estambul. Esto es importante saberlo, que el tango late hoy con fuerza, sin el machismo de sus primeras épocas, late joven, inquieto, y a la vez, atemporal y siempre sentimental.

La soledad y desconexión de del estilo de vida actual, competitivo e individualista nos hace necesitar un lugar donde sentir, amar, soñar, equivocarse, crear, ser libres! esto es lo que se encuentra en el tango, concediéndole un poder sanador y existencial valioso.